Insuficiencia aórtica

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Dr. Gregorio Rábago Juan-Aracil
Última revisión: domingo, 08 abril 2012
Dr. Gregorio Rábago Juan-AracilDepartamento de Cirugía Cardiaca
Clínica Universidad de Navarra
  • Si la enfermedad progresa y la insuficiencia no es corregida, la afección de las cavidades cardíacas se vuelve irreversible produciendo una insuficiencia cardiaca congestiva.

Introducción

La insuficiencia aórtica se produce por el cierre defectuoso de la válvula aórtica que genera una fuga (regurgitación) de sangre desde la aorta hacia el ventrículo izquierdo en cada latido. Esta fuga de sangre, genera una sobre carga de volumen en el ventrículo izquierdo que con el tiempo puede dilatarse.

Si la enfermedad progresa y la insuficiencia no es corregida, la afección de las cavidades cardíacas se vuelve irreversible produciendo una insuficiencia cardiaca congestiva.

Existen dos formas de insuficiencia aórtica: la forma crónica, que es tolerada por el paciente durante años, sin que produzca síntomas, y la forma aguda la cual es menos tolerada, con desarrollo de síntomas rápidamente.

Cómo se produce

La válvula aórtica está localizada entre el ventrículo izquierdo y la aorta. Tiene tres valvas o velos que están sostenidos por un anillo valvular. Estos funcionan como una compuerta de una sola dirección, es decir que permiten que la sangre avance hacia la aorta pero no que retroceda hacia el ventrículo izquierdo. Cualquier afección que involucre cualesquiera de las partes constitutivas de la válvula aórtica (velos, anillo) puede generar una insuficiencia.

La insuficiencia valvular aórtica se produce cuando existe un reflujo de sangre por una válvula aórtica dilatada o debilitada hacia la cavidad inferior izquierda del corazón (el ventrículo izquierdo). Este reflujo impone una sobrecarga de trabajo al ventrículo izquierdo al agregar volumen. El ventrículo, con el tiempo, se agranda y el líquido se acumula. Si esta situación se prolonga demasiado en el tiempo, pueden aparecer síntomas de insuficiencia cardíaca.

Porqué se produce

Las causas de insuficiencia aórtica clásicamente comprenden:

  • Válvula aórtica bicúspide.
  • Dilataciones del anillo valvular conjuntamente con una dilatación de la aorta, que impiden un cierre eficaz de la válvula aórtica.
  • Fiebre reumática.
  • Endocarditis infecciosa.
  • Disección aórtica.
  • El síndrome de Marfan.
  • La espondilitis anquilosante (artritis de la columna vertebral.
  • Problemas congénitos (presentes al nacer) de las válvulas.
  • Enfermedades autoinmunes (Lupus eritematoso sistémico).
  • Síndrome de Reiter.
  • Hipertensión arterial.
  • En ciertos casos la estenosis aórtica puede estar acompañada de insuficiencia.
  • En el pasado la sífilis podía presentar una afección de la válvula así como también de la aorta que generaba una insuficiencia valvular; pero hoy en día es muy rara.

De manera aguda, podemos encontrar:

  • Endocarditis bacteriana
  • Disección aórtica aguda.

Sintomatología

Los síntomas relacionas con la insuficiencia aórtica se deben a la sobrecarga de volumen que produce el retorno de una parte de la sangre expulsada por el ventrículo izquierdo al mismo. De este modo, el ventrículo izquierdo para poder adaptase a esta nueva condición (sobrecarga de trabajo) engruesa sus paredes y luego se dilata (aumento de tamaño) para poder lidiar con la sobrecarga de volumen impuesta.

Si el volumen de sangre es pequeño, no genera cambios en la función cardíaca. Pero por el contrario, cuando el volumen de sangre aumenta, ventrículo comienza a dilatarse cada vez más.

Si esta condición se mantiene en el tiempo, llegara un momento en el cual el ventrículo no podrá con la sobrecarga de volumen y se volverá insuficiente. Es como si uno estirara un elástico muchas veces, en un punto no podrá recuperar su forma y queda estirado.

Llegado este punto la cirugía valvular aortica (ya sea de remplazo valvular o de reparación) que restituye una función valvular normal, no sólo no producirá una mejora, sino que al imponer un obstáculo a la salida de la sangre agrega una sobrecarga a un ventrículo de por sí deficiente, aumentado el grado de insuficiencia cardíaca.

La insuficiencia aórtica, cuando es crónica, puede desarrollarse durante años sin presentar síntomas. Cuando estos aparecen pueden hacerlo de manera paulatina o pueden instalarse rápidamente. Estos incluyen:

  • Falta de aliento (disnea)
  • Dolor en el pecho que empeora con le ejercicio y se va con el reposo
  • Hinchazón de los tobillos (edema)
  • Fatiga
  • Palpitaciones (taquicardia, arritmias)

En la insuficiencia aórtica aguda (endocarditis o disección aórtica), estos síntomas se desarrollan de manera súbita y son mal tolerados por el paciente.

Diagnóstico

Las carótidas, las arterias del cuello que llevan sangre al cerebro, son vasos muy cercanos al corazón, en ellos el pulso carotídeo puede estar aumentado debido al aumento del volumen de sangre que en cada latido el corazón eyecta (expulsa). Es la llamada “danza arterial”.

En la auscultación cardíaca, como la válvula no cierra bien, el ruido que produce normalmente esta última al cerrarse se encuentra disminuido. Así mismo la sangre que vuelve al ventrículo, produce una turbulencia que se manifiesta por un “soplo” cardíaco.

Electrocardiograma: Es un estudio que registra la actividad eléctrica del corazón, en él pueden observarse las alteraciones del ritmo así como también nos da información sobre engrosamiento del ventrículo izquierdo sugestivo de estenosis aórtica.

Radiografía de Tórax: En este estudio el tamaño del corazón es normal. Se puede observar un aumento del tamaño de la aorta. En algunos casos se pueden observar las calcificaciones aórticas. Si la insuficiencia cardíaca está presente se puede observar acumulo de líquido en el tejido pulmonar así como también una redistribución de la circulación pulmonar hacia la parte superior de los pulmones.

Ecocardiografía: Una ecocardiografía, es un estudio que emplea ondas de ultrasonido para producir una imagen del corazón que permite ver cómo funcionan las diferentes cavidades cardíacas y válvulas. En el se puede visualizar una válvula aórtica engrosada y calcificada que se abre poco, así como también el funcionamiento del ventrículo izquierdo. Con el agregado del doppler, se pueden medir los flujos a través de la válvula para evaluar el grado de estenosis.

Cateterismo cardíaco: Es un estudio dinámico en el cual se miden presiones en las distintas cavidades del corazón y la aorta. Así mismo se puede inyectar un colorante (medio de contraste) en la corriente sanguínea para observar la actividad del corazón y el flujo de sangre a través de las válvulas y arterias (lo que se denomina “angiografía”).

Tratamiento

La cirugía valvular es una cirugía a corazón abierto, es decir, se abren las cavidades o vasos del corazón para acceder a las válvulas. Se realiza bajo anestesia general, a través de una incisión en el esternón.

Durante la operación, se utiliza una máquina de circulación extracorpórea que realiza las funciones del corazón y del pulmón, oxigena la sangre y permite a los cirujanos parar el corazón y trabajar dentro de él. La duración de la cirugía suele ser de entre 3 y 4 horas, aunque puede ser de mayor duración en función de las válvulas que haya que reparar o sustituir.

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