La Unidad de Insuficiencia Cardíaca de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo primordial la atención integral de pacientes con ésta patología.
Unidad de Insuficiencia Cardíaca
Está integrada en el departamento de Cardiología y aborda la insuficiencia cardíaca de una forma interdisciplinar, en colaboración con los servicios de Medicina Nuclear y de Radiología de la Clínica, garantizando todas las posibilidades de diagnóstico y tratamiento de ésta enfermedad.
Qué es
La insuficiencia cardíaca es un síndrome de causa muy variada que se caracteriza por una incapacidad del corazón para mantener una situación circulatoria normal y adecuada para el individuo. Este estado patológico ocurre como consecuencia de la evolución natural de múltiples enfermedades cardiovasculares, entre las que destacan, por orden de incidencia, la hipertensión arterial, la cardiopatía isquémica, las miocardiopatías, las enfermedades valvulares y algunas enfermedades que afectan a todo el organismo.
La insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) ha pasado a ser uno de los problemas más importantes de salud pública en los últimos años, lo que ha llevado a considerarla la epidemia del siglo XXI. Ello es debido a diferentes factores: por un lado el envejecimiento de la población, por otro la mayor supervivencia de personas con infarto de miocardio y enfermedades cardíacas. El caso es que en las cuatro últimas décadas se ha multiplicado por cuatro la mortalidad por insuficiencia cardíaca. Se estima que, aproximadamente, entre el 1% y el 2% de la población adulta occidental padece este síndrome. Estos datos suponen en España una población cercana al medio millón de personas en edad adulta.
Las causas de este síndrome son realmente diversas, por lo que se hace necesaria una precisión diagnóstica mayor de cara a individualizar el tratamiento y garantizar todas las opciones diagnósticas y terapéuticas incluidas las de carácter preventivo.
¿Qué ofrece la Unidad de Insuficiencia cardiaca?
La Unidad de Insuficiencia Cardíaca del departamento de Cardiología y Cirugía Cardiaca de la Clínica tiene como objetivo primordial la atención integral de pacientes con esta patología. Aborda el problema de una forma interdisciplinar, en colaboración con los departamentos de Medicina Nuclear y Radiología, garantizando todas las posibilidades de diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad. Entre ellas se encuentran la prevención, pasando por las diferentes opciones de manejo médico, hasta el tratamiento eléctrico, trasplante, la asistencia ventricular, la terapia celular o génica...
En esta unidad se atienden a los pacientes de forma personalizada, tanto en régimen ambulatorio como de hospitalización, incluso incluye la asistencia domiciliaria en los casos en que sea preciso. Esta labor la desarrollan cardiólogos, cirujanos cardiacos y enfermeras especializadas con una dilatada experiencia en el manejo de estos enfermos. Así, estos profesionales diseñan el estudio protocolizado y adecuado a cada paciente e indican el tratamiento más eficaz para cada caso y las pautas que deberá seguir el paciente cuando se incorpore a su vida diaria. Hay que resaltar los aspectos de carácter preventivo y de detección precoz de la enfermedad, debido a la mejoría del pronóstico que conlleva su tratamiento en las fases iniciales de la insuficiencia cardíaca.
¿Cómo se diagnostica la insuficiencia cardíaca?
Las causas de la insuficiencia cardíaca son muy diversas, aunque generalmente la evolución de las enfermedades cardíacas, enfermedad valvular, cardiopatía isquémica, congénita, hipertensiva, etc., conduce a la aparición de este síndrome. Asimismo, existen unos factores de riesgo relacionados con la insuficiencia cardíaca, como son la edad, diabetes, hipertensión, tabaco o hipertrofia ventricular izquierda.
A la hora de desarrollar un tratamiento adecuado es preciso desarrollar unas técnicas de prevención y diagnóstico precoz. En este sentido, la Unidad de Insuficiencia Cardíaca cuenta con la tecnología más avanzada para lograr un diagnóstico preciso y rápido de la enfermedad. El estudio a cada paciente se lleva a cabo de acuerdo con el protocolo establecido y con las peculiaridades de cada caso.
Existen diversas pruebas útiles en el diagnóstico de la insuficiencia cardíaca. En primer lugar se realiza una historia clínica completa, estudios radiológicos y electrocardiograma. Además, se realizan estudios ecocardiográficos, que miden la función y el estado del músculo del corazón y permiten detectar precozmente la disfunción ventricular y otras enfermedades cardíacas. Existen diferentes modalidades:
- Ecocardiograma de estrés: Permite estudiar la perfusión miocárdica, o situación de riego del músculo del corazón.
- Ecografía de contraste: Técnica muy novedosa, complementaria en el estudio de la perfusión miocárdica. Sirve al ecocardiograma de estrés.
- Sistemas de caracterización tisular: Consiste en el estudio de las características del miocardio a través de sistemas de ultrasonidos, para determinar el grado de fibrosis del miocardio. En colaboración con el departamento de Medicina Nuclear se llevan a cabo técnicas de medicina nuclear que van encaminadas a estudiar la función del corazón: aplicación de talio en el estudio del riego, ventriculografía isotópica y PET, que estudia el metabolismo del miocardio y su grado de viabilidad.
Por otro lado, la unidad de Insuficiencia Cardíaca cuenta con la Resonancia Magnética Cardíaca, que posibilita la caracterización del estado del miocardio de forma incruenta. Asimismo, se están desarrollando técnicas para visualizar las arterias coronarias a través de resonancia magnética, todo ello en colaboración con el servicio de Radiología. El estudio de la capacidad funcional aeróbica permite conocer la función cardíaca mediante pruebas de esfuerzo. Está indicado para medir la capacidad de esfuerzo del individuo, así como su respuesta. Además, clasifica el nivel de su insuficiencia cardíaca en ligera, moderada, severa o grave.
La unidad es pionera en la realización de estudios de marcadores bioquímicos del remodelado de miocardio. Además de unas determinaciones bioquímicas, se puede conocer si el músculo se está destruyendo, fibrosando o sufre hipertrofia.
Otra línea novedosa, en colaboración con la Universidad de Harvard, son los estudios genómicos proteómicos. Consiste en el estudio de determinados genes que codifican la síntesis de proteínas relacionadas con enfermedades cardíacas. Permite determinar qué personas tienen predisposición a padecerlas.
¿Cómo se trata la Insuficiencia Cardíaca?
Una vez diagnosticada la insuficiencia cardíaca es preciso proceder al tratamiento correcto. En un principio se aplican medidas médico-farmacológicas, en las que la Unidad está adaptando los últimos avances. La rehabilitación, a través del ejercicio físico, además de ser una medida preventiva, resulta de gran utilidad en los pacientes afectados con este síndrome. La unidad también contempla el tratamiento y control domiciliario del paciente.
Según la respuesta al tratamiento médico y el pronóstico de la insuficiencia cardíaca, valorado por los estudios mencionados, se pueden indicar otros tratamientos:
- Revascularización coronaria. Está indicada para mejorar el riego del músculo cardíaco en los pacientes con una miocardiopatía isquémica. Para ello se utilizan diversas técnicas:
- Técnicas de Cardiología Intervencionista, como la angioplastia y stent, la aterectomía o la dilatación guiada con ultrasonidos intracoronarios. Los ultrasonidos son una herramienta muy útil para mejorar el resultado de las técnicas de dilatación y stent y asegurar un resultado óptimo. Con este sistema de ecografía intervencionista se visualiza el interior de la arteria antes y después del tratamiento.
- Revascularización quirúrgica. La cirugía de bypass aortocoronario se puede llevar a cabo sin circulación extracorpórea y se pueden realizar revascularizaciones completas con injertos arteriales (arterias mamarias y radial). Así se reducen la agresividad de la cirugía y la hospitalización y mejoran los resultados a largo plazo. En los pacientes sin posibilidades técnicas de revascularización por mala calidad de las arterias coronarias, el laser intramiocárdico crea unos canales que tienden a formar nuevos vasos. En la Clínica Universidad de Navarra se están realizando estudios experimentales en cerdos, inyectándoles virus que contienen determinados genes. Estos genes pueden incrementar los vasos generados por el láser o bien fomentar la síntesis de proteínas que intervienen en la contracción del corazón.
- Terapia celular. La Clínica ha sido el único hospital español seleccionado para iniciar la terapia celular con la implantación en el miocardio de células musculares del propio paciente, con capacidad de reproducción y contracción. Esta técnica puede asociarse a la revascularización quirúrgica.
- Otras técnicas quirúrgicas. Los pacientes con una insuficiencia de la válvula mitral, secundaria a una miocardiopatía, pueden beneficiarse de la corrección quirúrgica de la insuficiencia valvular. La cardiomioplastia consiste en la utilización del músculo dorsal ancho como sustituto o asistencia del corazón insuficiente.
- Estimulación biventricular. Esta técnica novedosa está indicada en aquellas personas que tienen una contracción anormal, debido a que la secuencia de la contracción del corazón está alterada.
- Trasplante cardíaco y cardiopulmonar. La Clínica fue el segundo hospital de España en realizar trasplante cardíaco en 1984 y el primero en realizar trasplante cardiopulmonar en 1986. La supervivencia desde el comienzo del programa fue del 80% al año y del 60% a los cinco años. Con la incorporación de nuevas técnicas quirúrgicas y fármacos inmunosupresores, se han mejorado los resultados y actualmente ofrece una supervivencia al año del 90% y a los cinco años del 75%. Asimismo, las estancias hospitalarias se han reducido a 7-10 días, con la consiguiente reducción de costes y complicaciones post-operatorias.
- Asistencia ventricular temporal y definitiva. La Clínica Universidad de Navarra dispone de asistencia ventricular temporal (primer centro español en implantar un sistema Thoratec como puente al trasplante) y definitiva para aquellos pacientes a los que no se puede realizar el trasplante (Novacor). Los dos sistemas tienen probada una experiencia internacional, y son los más utilizados en la insuficiencia cardíaca terminal, ya sea como espera para el trasplante cardíaco o como implantación definitiva. En este sentido, los resultados internacionales del sistema Novacor, con pacientes que lo llevan implantado desde hace varios años y la existencia de pacientes a los que no se puede realizar un trasplante, justifican que la Clínica haya iniciado este programa.






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