- Con un adecuado diagnóstico y manejo por parte de un equipo multidisciplinar, los trastornos del sueño tienen un alto porcentaje de curación.
La Unidad del Sueño
La Clínica Universidad de Navarra cuenta con una Unidad del Sueño formada por un grupo multidisciplinar de especialistas y personal auxiliar de los departamentos relacionados con el sueño: Cirugía Oral y Maxilofacial, Endocrinología, Neumología, Neurología, Neurofisiología, Otorrinolaringología, Pediatría, Psiquiatría y Chequeos.
La Unidad está coordinada por el servicio de Neurofisiología, encargado de los estudios polisomnográficos o prueba del sueño, que consiste en el registro durante la noche de las variables fisiológicas como el electroencefalograma, flujo nasal, saturación de oxígenos y frecuencia cardiaca, entre otros.
Las alteraciones del sueño
Los trastornos del sueño que puede sufrir una persona no suelen ser graves -en el sentido de conllevar un riesgo vital-, pero sí son importantes por las implicaciones que tienen en la vida diaria: agotamiento físico, bajo rendimiento, sueño diurno, dificultad para cumplir con las obligaciones profesionales, familiares o sociales...
El origen de cada uno de estos trastornos es muy variado. En ocasiones, aparecen como efecto de otras enfermedades y muchas veces constituyen factores de riesgo que favorecen la aparición de otras patologías. Por ello, el correcto diagnóstico y tratamiento de estos pacientes necesita un enfoque desde distintas especialidades médicas, que se integran en la Unidad del Sueño.
Para su correcto diagnóstico se precisa la realización de una polisomnografía o prueba del sueño con registro simultáneo de vídeo que consiste en el registro durante la noche de las variables fisiológicas como el electroencefalograma, flujo nasal, saturación de oxígenos y frecuencia cardiaca
INSOMNIO
Se distinguen varios tipos de insomnio según predomine la dificultad para conciliar el sueño, los despertares nocturnos o el fin prematuro del sueño.
Las enfermedades más comunes que la generan son: la ansiedad y otras patologías de origen psiquiátrico, el hipertiroidismo o bien enfermedades que produzcan dolor u otras molestias nocturnas.
HIPERSOMNIA
Es un aumento en las horas absolutas de sueño, aproximadamente en un 25% más del patrón de sueño que le correspondería a una persona.
Si la hipersomnia se prolonga más allá de unos días, puede ser síntoma de un trastorno psicológico como la ansiedad o depresión grave, falta de oxigenación, abuso de hipnóticos, acumulación de anhídrido carbónico en el cuerpo como consecuencia de la apnea durante el sueño, o bien debido a trastornos cerebrales que inhiben el cento respiratorio.
NARCOLEPSIA
La narcolepsia es una alteración poco frecuente del sueño. Se manifiesta por crisis de sueño durante las horas normales de vigilia, se suele acompañar de cataplejía, parálisis del sueño y alucinaciones.
Se desconoce la causa, pero el trastorno suele presentarse en personas con antecedentes familiares, lo que sugiere una predisposición genética. Aunque la narcolepsia no tenga consecuencias graves para la salud, puede producir un sentimiento de temor y aumentar el riesgo de accidentes.
RONQUIDO Y APNEAS DEL SUEÑO
Es uno de los trastornos más frecuentes. El ronquido se produce por la obstrucción mecánica temporal de las vías respiratorias altas y es muy frecuente en varones a partir de los 40 años, especialmente si padecen obesidad. En muchos casos se presenta acompañado del denominado síndrome de apneas obstructivas del sueño (SAOS).
Las apneas suponen la detención de la respiración durante más de 10 segundos Es un proceso frecuente e importante debido a las enfermedades asociadas y a la incapacidad que conlleva. Lo padece cerca del 5% de la población adulta, aunque también puede afectar a los niños. Las enfermedades más comunes asociadas a las apneas son de origen nasofaríngeo o endocrino (obesidad, hipotiroidismo). Como consecuencia de las apneas puede aparecer hipertensión arterial, cefaleas, arritmias cardiacas o depresión, entre otras.
PARASOMNIAS Y OTROS TRASTORNOS
Las parasomnias son sueños y actividades físicas particularmente vívidas que se presentan durante el sueño.
Durante el sueño pueden ocurrir diversos movimientos inconscientes que en su mayoría no se recuerdan y que son más frecuentes en los niños que en los adultos.
El síndrome de las piernas inquietas es un trastorno bastante común que suele aparecer justo antes de dormirse, particularmente entre los mayores de 50 años, Sobre todo en situaciones de estrés, experimentan un ligero malestar en las piernas, junto con movimientos espontáneos e incontrolables de las mismas. Se desconoce la causa de este trastorno, pero más de un tercio de los afectados tienen antecedentes familiares. A veces puede prevenirse tomando benzodiacepinas antes de acostarse.
Los terrores nocturnos son episodios de temor con gritos y agitación y a menudo se acompañan de sonambulismo. Estos episodios suelen aparecer durante las fases no-REM del ciclo del sueño. Puede ser útil el tratamiento con benzodiacepinas, como el diazepam.
Las pesadillas afectan a niños y adultos y son sueños particularmente vívidos y aterradores, seguidos de un brusco despertar. Las pesadillas se producen durante el sueño REM y son más frecuentes en estados febriles, situaciones de cansancio excesivo o tras la ingesta de bebidas alcohólicas. No existe un tratamiento específico para corregir el trastorno.
El sonambulismo es el acto de caminar de forma semiconsciente durante el sueño sin darse cuenta de ello y es más frecuente al final de la niñez y durante la adolescencia. Las personas no sueñan durante los estados de sonambulismo; de hecho, la actividad cerebral en este período, aunque anormal, se parece más a la de un individuo despierto que a la de un estado de sueño. Los sonámbulos pueden murmurar de forma repetida y algunos se lesionan al tropezar con obstáculos. Por lo general, la mayoría no recuerda el episodio.





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