Miércoles, 21 de enero de 2009
La Clínica adquiere un mamógrafo digital de última generación
Se completan así las nuevas instalaciones del área de Patología Mamaria integradas en un mismo espacio físico, lo que posibilita practicar todas las pruebas necesarias y obtener el diagnóstico en menos de una semana.

Parte del equipo de patología mamaria junto con el mamógrafo digital.
La Clínica ha adquirido un mamógrafo digital de última generación con tecnología de detector de selenio. “Se trata de uno de los equipos más avanzados, que aporta imágenes de muy buena calidad y resolución y con una reducción de las dosis de radiación que recibe la paciente respecto a la mamografía analógica convencional”, asegura el doctor Luis Pina, especialista en Radiología del área de Patología Mamaria de la Clínica.
El nuevo equipo viene a completar las instalaciones recién remodeladas del área de Patología Mamaria. La renovación de los espacios se ha acometido con el objetivo de ofrecer “mayor comodidad a las pacientes posibilitando que el conjunto de pruebas diagnósticas se practique en el mismo espacio físico. Esta mayor integración consigue que, en aproximadamente tres días, se puedan realizar todos los procedimientos necesarios, ofrecer un diagnóstico radiológico e histológico de la lesión y dar una recomendación de tratamiento, que si es necesario, puede hacerse de forma inmediata”, subraya el doctor Fernando Martínez Regueira, director del área de Patología Mamaria.
En este sentido, el doctor Gerardo Zornoza, primer director de este servicio, recuerda, cómo “desde el principio, el primer objetivo que nos trazamos fue el de conseguir la proximidad de que todos los equipos, con el fin de que en el mínimo plazo de tiempo pudieran realizarse todas las exploraciones y pruebas diagnósticas precisas, y con el beneficio subsiguiente de poder operar enseguida si fuese necesario”.
Según añade el doctor Martínez Regueira, “la unificación de los espacios se traduce asimismo en una mayor integración de las diferentes especialidades médicas que constituyen esta área multidisciplinar, entre los que figuran especialistas de Ginecología, Radiología, Cirugía y Anatomía Patológica. Esta proximidad aporta mayor rapidez y eficacia en los procedimientos”. La remodelación coincide además con el décimo aniversario del área de Patología Mamaria de la Clínica y con el rediseño de la página web que incluye los principales contenidos de este servicio médico.
Nuevo mamógrafo
El nuevo equipo adquirido pertenece a una generación de mamógrafos basados en la técnica de los detectores de selenio. “Son detectores denominados paneles planos, que obtienen mamografías directas, sin pasos intermedios. Se trata de una tecnología especial que transforma directamente los rayos X en una imagen digital, lo que consigue disminuir las dosis de radiación y que la definición obtenida sea muy buena”, coinciden en señalar el doctor Pina y la doctora Arlette Elizalde, especialista del mismo área.
Además de la excelente calidad, las imágenes obtenidas con el nuevo mamógrafo digital “son muy estables y libres de artefactos, circunstancia que no ocurre siempre en las mamografías analógicas convencionales, ya que éstas se ven muy influenciadas por la inestabilidad del revelado químico y por la manipulación de la película, produciéndose artefactos en la imagen obtenida, aunque en la mayoría de los casos no provocan problemas de importancia”, detalla el doctor Pina.
En definitiva, el nuevo mamógrafo “Mammomat”, de la casa Siemens, aporta una imagen de alta calidad, muy homogénea y reproducible. Las pacientes portadoras de implantes mamarios también se benefician de esta tecnología. Asimismo, la literatura médica ha reflejado los beneficios de estas mamografías digitales en las exploraciones del grupo de mujeres por debajo de los 50 años con mamas densas, “en las que consigue mejorar la detección del cáncer de mama respecto a la tecnología analógica”, asegura.
Servicio centrado en la paciente
Además, de la adquisición del nuevo mamógrafo, la renovación de las instalaciones del área de Patología Mamaria ha consistido principalmente en unificar todos los servicios del área en el mismo espacio físico. “De este modo –detalla el doctor Martínez Regueira- a la paciente que pide consulta en Patología Mamaria, se le practica una primera exploración y la anamnesis (recopilación de datos clínicos) en una misma consulta. A continuación se le pasa a un espacio contiguo, donde se le realizará la mamografía”.
Una vez finalizada esta prueba y en caso de que el radiólogo considere necesario, pasará directamente al ecógrafo. “En menos de 30 minutos se pueden practicar ambas pruebas. En definitiva, hemos conseguido centralizar todo el servicio de Patología Mamaria alrededor de la paciente de forma que se evitan pérdidas de tiempo y se le aporta comodidad”, afirma Martínez Regueira. Las nuevas instalaciones se han dotado de una segunda sala destinada a efectuar ecografías y biopsias percutáneas, “lo que nos permite agilizar mucho el trabajo”, apunta el director. La biopsia percutánea, ya sea con guiado ecográfico o mediante estereotaxia, permite obtener una muestra de la lesión mamaria para estudio histológico sin precisar ingreso, empleando diferentes técnicas de punción, todas ellas con anestesia local y sin complicaciones relevantes.
La nueva ubicación del área de Patología Mamaria se beneficia además de la proximidad del servicio de Medicina Nuclear, en el que se realiza la localización para la técnica de ganglio centinela, que evita un vaciamiento axilar innecesario en las pacientes que son intervenidas de cáncer de mama. También corresponde a Medicina Nuclear efectuar los PET (Tomografía por Emisión de Positrones), que informa de la extensión de la enfermedad en las pacientes con cáncer y que puede realizarse el primer día de consulta.
Junto al área de Mama y a Medicina Nuclear figuran las instalaciones de Resonancia Magnética, tecnología de demanda creciente en Patología Mamaria, “ya que esta prueba es necesaria en las pacientes que van a ser operadas de un tumor en la mama, así como en pacientes con alto riesgo de padecerlo”, plantea el especialista. La resonancia magnética también se aplica para valorar la evolución del tratamiento de quimioterapia y, en consecuencia, el tipo de procedimiento o de operación quirúrgica que resultaría más efectiva en cada caso. En definitiva, la remodelación del área de Patología Mamaria facilita los objetivos asistenciales más importantes en las pacientes que atiende, entre los que destacan “el aumento del diagnóstico precoz y, de este modo, de la mejora del pronóstico, así como el incremento del porcentaje de cirugías conservadoras en las que se preserve la mama, además de intentar evitar linfadenectomías axilares (extirpación de los ganglios linfáticos axilares)”, concluye el doctor Martínez Regueira.





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